Durante la temporada de invierno, los roedores como ratones y ratas permanecen activos y a menudo buscan refugio y alimento. Estas ágiles criaturas son capaces de moverse incluso sobre la capa de nieve y, a menudo, forman grupos en busca de un lugar acogedor y nutritivo, que a menudo se convierte en edificios residenciales. Al penetrar incluso en las grietas más pequeñas, pueden convertirse en invitados no deseados. A continuación se muestran algunas formas de deshacerse de los vecinos no deseados.

El uso de bolas de naftalina es un método de control de roedores. Colócalos en lugares donde notes la actividad de estos animales. Sin embargo, tenga cuidado ya que pueden resultar peligrosos para las mascotas.

La menta es otra forma eficaz y segura para expulsar roedores. Este método natural se puede utilizar tanto dentro como fuera de casa.

Remoja algodones con unas gotas de aceite esencial de menta y colócalos en las zonas donde se encuentren roedores. Recuerda actualizarlos cada siete días.

También es importante determinar por qué grietas entran los roedores en tu casa, para poder sellarlas posteriormente con espuma u otros medios.