Una actitud cuidadosa a la hora de elegir los productos químicos domésticos implica cuidar su salud y el medio ambiente. Muchos productos comprados en tiendas contienen sustancias potencialmente dañinas, pero puedes reemplazarlas con alternativas naturales y caseras. Un ejemplo de este tipo de producto es el limpiador de piel de naranja.

Para prepararlo necesitarás:

Pelar naranjas: En primer lugar, es necesario limpiar a fondo las cáscaras de suciedad y capas cerosas. Para ello, remójalos en agua con bicarbonato de sodio y luego límpialos bien.

Preparación de las cáscaras: Corta las cáscaras de naranja en tiras finas y colócalas en una botella de plástico limpia. Para una botella de medio litro bastará con la piel de una naranja.

Agregar bicarbonato de sodio: agregue una cucharadita colmada de bicarbonato de sodio a la botella que contiene las cortezas.

La etapa final: llenar las costras con agua, dejando un pequeño espacio libre hasta el cuello de la botella. Cerrar la tapa, agitar el contenido y dejar en un lugar oscuro durante 2-3 días.

Durante este tiempo, los aceites esenciales de las cáscaras de naranja se transferirán eficazmente al agua. El producto terminado se puede utilizar para lavar platos, así como para eliminar manchas de grasa en muebles de cocina, estufas y hornos.

Este método seguro y ecológico no solo ayudará a mantener tu hogar limpio, sino que también lo llenará de un agradable aroma cítrico.