Si les das este fertilizante a las rosas en primavera, florecerán como nunca antes.
La nutrición de las rosas después del invierno juega un papel clave para garantizar su crecimiento saludable y una floración abundante. Se necesita una cantidad suficiente de nutrientes para el desarrollo del sistema radicular, la formación de nuevos brotes, la formación de cogollos y la provisión de una floración lujosa.

Inspeccione la planta y elimine el follaje marchito que se haya oscurecido durante el invierno. Las zonas donde se eliminan las piezas dañadas deben tratarse con barniz de jardín o cera especial. A esto le sigue la primera alimentación, destinada a estimular el crecimiento de masa verde y brotes. Para ello, disuelva 20 gramos de nitrato de amonio en un litro de agua.
Después de tres semanas, aplique una segunda alimentación para favorecer una floración larga y abundante. Añade 20 gramos de nitrato de calcio a un balde de agua y utiliza la solución resultante para regar las rosas, gastando aproximadamente 5 litros por arbusto.
No olvides añadir también un poco de humus debajo de los arbustos, que poco a poco saturará las plantas con los nutrientes necesarios.
Si sigue estas pautas, podrá nutrir eficazmente sus rosas y prepararlas para una floración magnífica.

