Los jardineros experimentados saben que cada terreno requiere atención y cuidados especiales. Existen muchos métodos para enriquecer el suelo, pero no todos son ecológicos o asequibles. Hoy compartiremos contigo un truco que te permitirá ahorrar dinero y al mismo tiempo lograr cosechas abundantes: usar cáscaras de huevo.

Parecería que tirar las cáscaras de huevo es la solución más obvia. Sin embargo, este producto aparentemente de desecho puede convertirse en un verdadero beneficio para sus plantas. La cáscara es rica en calcio, necesario para el crecimiento y desarrollo de muchos cultivos.

Sin embargo, simplemente esparcir las conchas sobre las camas no será suficiente. Para que “funcione” eficazmente es necesario realizar determinadas acciones con él.

Cómo hacer fertilizante con cáscaras de huevo.

Recoge las cáscaras de 10 a 12 huevos y lávalas bien. Muele las cáscaras hasta convertirlas en polvo. Esto se puede hacer usando un mortero, una licuadora o un molinillo de café. Llena un frasco de un litro con cáscaras trituradas. Agrega 200 ml de vinagre al 9% a la cáscara. Cierre el frasco con tapa y déjelo reposar durante 2-3 días. Pasado el tiempo de infusión recibirás un fertilizante cálcico concentrado y perfectamente absorbido por las plantas.

Cómo aplicar fertilizante en el jardín.

El fertilizante de cáscara de huevo y vinagre debe diluirse con agua antes de su uso. Proporción: 1 cucharada de fertilizante por 1 litro de agua. La solución resultante se puede utilizar para regar las plantas una vez cada 10 a 14 días.

Este fertilizante es especialmente eficaz para alimentar cultivos como:

  • Planta de semillero;
  • Pimienta;
  • Tomates;
  • Berenjena;
  • Repollo;
  • Fresas;
  • Fresa;
  • Frambuesa;
  • Grosella.

¡Importante! No utilice este fertilizante para alimentar patatas, acedera y espinacas.

El uso de cáscaras de huevo como fertilizante es una forma económica, respetuosa con el medio ambiente y económica de enriquecer el suelo con calcio y lograr una cosecha abundante.