Descubre los 4 beneficios del bicarbonato de sodio para las plantas de jardín
Probablemente tengas al menos un paquete de bicarbonato de sodio, que te ayudará tanto a cocinar como a limpiar las superficies de la casa. La gaseosa tiene la capacidad de desinfectar, eliminar olores y limpiar manchas rebeldes, pero además de en la cocina también podemos utilizarla en el mantenimiento del jardín.
Se utiliza para controlar plagas, malezas y enfermedades foliares, así como para mejorar el pH del suelo y revivir plantas podridas. Aquí hay 4 formas fáciles y saludables de usar bicarbonato de sodio para el mantenimiento del jardín.
1. Control de plagas
El bicarbonato de sodio es un pesticida natural que ayuda a deshacerse de los invasores sin el uso de productos químicos tóxicos. El uso de productos de limpieza agresivos contribuye seriamente a la contaminación ambiental, por lo que se recomienda probar algunas soluciones sencillas y eficaces.
Hongos: Para combatir las enfermedades fúngicas en las hojas de las plantas, puedes utilizar una solución orgánica de 1 cucharadita de bicarbonato de sodio, 1/3 de cucharadita de aceite de oliva y 1 taza de agua. Rocíe las plantas afectadas cada pocos días hasta que el problema desaparezca.
Insectos: Se puede utilizar un spray natural similar contra las infestaciones de insectos. Mezcla 2 cucharadas de bicarbonato de sodio, 1 cucharada de aceite de oliva, unas gotas de jabón líquido y 3,5 litros de agua. Rocíe la zona cada 3 días para repeler los insectos y evitar su regreso.
Hormigas: Cuando aparezcan nuevas hormigas en el jardín, mezcle 5 cucharaditas de azúcar glass con la misma cantidad de bicarbonato de sodio y espolvoree sobre el hormiguero. Las hormigas comen azúcar, pero también tragan refrescos, lo que les resulta desastroso. Agrega 1 cucharadita de agua a la mezcla preparada para facilitar la hidratación y, después de quitar la pelusa, espolvorea con vinagre, que también es un pesticida natural.
Babosas: Proteja las plantas de las babosas rociando bicarbonato de sodio en el suelo que las rodea. Es importante no rociar las hojas y tallos directamente para evitar provocar quemaduras.
Gusanos de la col: Estas plagas pueden ser una verdadera pesadilla, pero puedes salvar tu cosecha combatiéndolas con un pesticida casero elaborado con partes iguales de bicarbonato de sodio y harina. Espolvoréelo sobre las hojas de col y repita el procedimiento 2 o 3 veces para obtener un resultado confiable.
2. Promover el crecimiento de flores y tomates.
Las flores crecen muy bien en suelos alcalinos. Anímalas a florecer añadiendo un poco de bicarbonato de sodio al agua del riego o al agua del jarrón para mantener las flores separadas. También puedes utilizarlo para fertilizar el suelo de plantas opacas, de crecimiento lento o que necesiten refrescarse. Mezcla 1 cucharadita de bicarbonato de sodio con 1 cucharadita de sal de Epsom, 1/2 cucharadita de amoniaco y 3,5 litros de agua. Utilice la solución para estimular las plantas que necesitan un refrigerio.
Los tomates también son buenos para reducir la acidez del suelo, por lo que puedes rociar la tierra alrededor de las raíces con soda. Su absorción provoca una reducción del pH ácido, dando a los tomates un sabor más dulce.
3. Contra malezas y pastos
Si se ha formado hierba no deseada entre las baldosas, alrededor de las paredes y los muebles de jardín, séquelos con bicarbonato de sodio. Es especialmente eficaz para destruir las malas hierbas jóvenes, así como como medida preventiva contra su aparición. Mezcle bicarbonato de sodio con agua y aplique una capa gruesa sobre el césped no deseado y los espacios entre las baldosas.
4. Deshazte del olor a abono.
El abono es una excelente forma natural de enriquecer y nutrir el suelo, pero a veces puede convertirse en una fuente de olor. Para solucionar este problema, espolvorea un montón de residuos orgánicos con bicarbonato de sodio, ya que tiene la capacidad de absorber olores no deseados.

