Mucha gente no sabe que la historia del kiwi comenzó en China, donde se le conoce como “grosella espinosa china”. Esta fruta contiene muchas vitaminas, superando incluso a los cítricos en este indicador y tiene un efecto positivo en la digestión.

¿Cómo cultivar kiwi en casa?

En primer lugar se deben elegir frutas maduras, pelarlas y picarlas con un tenedor, añadiendo un poco de agua y cociendo un rato. Después de esto, flotan pequeñas semillas de kiwi, lo que facilita su recolección.

La siguiente etapa es la germinación de las semillas. Envuélvelas en un algodón o gasa, colócalas en una taza y mantenlas en un lugar cálido y húmedo. Después de 10 días, las semillas germinadas están listas para plantar.

Utilice tierra especial para plantas tropicales y cree un ambiente adecuado para su crecimiento. Después de plantar, cubra la maceta con una película elástica para controlar el proceso de germinación.

Coloque la maceta en un lugar cálido y soleado. Retire las hojas pequeñas y los brotes débiles en la base para dejar espacio para el crecimiento.

Riegue la planta con agua sedimentada: en invierno, una vez cada dos semanas, y en primavera y verano, dos veces por semana.

Cuando la planta alcance los 10 cm de altura, trasplantarla a una maceta nueva, sin dejar de controlar la temperatura y la iluminación.

Con los cuidados adecuados, después de tres años podrás disfrutar de tus propios kiwis. Las flores de esta planta serán grandes y blancas.