Las fresas son, por supuesto, una de las bayas más queridas y aromáticas que se pueden cultivar en casa. En los últimos años, el método de cultivar fresas en contenedores ha ido ganando popularidad. Esta técnica, aunque relativamente nueva, ya ha ganado adeptos entre los jardineros nacionales. Averigüemos cuáles son los secretos y las características del cultivo de fresas en macetas.

Los beneficios de cultivar fresas en contenedores son obvios. En primer lugar, esta es una oportunidad para decorar bellamente cualquier rincón del jardín o casa de campo, creando macizos de fresas con una forma original. También cabe destacar la comodidad de la cosecha, ya que las bayas no tocan el suelo, lo que reduce el riesgo de deterioro y ataque de plagas de insectos. Las macetas son fáciles de mover, protegiendo las plantas de las condiciones climáticas adversas y además proporcionando una iluminación óptima.

Al elegir recipientes para fresas, preste atención a la presencia de orificios de drenaje. Sería bueno si hubiera una capa de drenaje de arcilla expandida en el fondo. La tierra para las fresas debe incluir una mezcla de tierra de césped, humus, turba, compost y un poco de arena. También será útil agregar azofoska.

Un tema especial es el mantenimiento invernal de las fresas. Las variedades remontantes te permiten cosechar durante todo el año si trasladas las plantas a un lugar cálido. Para la hibernación, es mejor colocar las fresas en condiciones con una temperatura de -3 a +3 grados. Podría ser un sótano, un granero o un vestidor.

Como experimento, puedes intentar dejar algunas macetas afuera, después de cubrirlas con spandbond. Este método a menudo permite que las fresas sobrevivan con éxito el invierno.