Si notas que los pepinos han ralentizado su crecimiento después de plantarlos en el suelo, probablemente les falten nutrientes. Para ayudarlos a adaptarse mejor y comenzar a crecer, puede utilizar un estimulante natural: el fertilizante.

Para preparar las aguas madres, mezcla 1 cucharada de levadura seca y 1 cucharada de azúcar en 1 litro de agua tibia.

Deje la solución en un lugar cálido durante 20 minutos, lejos de la luz solar directa.

Luego vierta las aguas madre en 5 litros de agua tibia para obtener un concentrado.

Antes de aplicar fertilizante, rocíe los pepinos con agua corriente. Posteriormente, para preparar el abono, verter 1 litro de concentrado en 10 litros de agua. Vierta 1 litro del fertilizante resultante sobre cada pepino.

Este aderezo asequible y eficaz es un bioestimulador del crecimiento y ayudará a que los pepinos se desarrollen más rápido y comiencen a crecer.