El ajo es un producto saludable amado y consumido en todo el mundo. Probablemente ya conozcas las numerosas propiedades del ajo para la salud; Es un poderoso antioxidante con propiedades microbianas, antivirales y antibióticas . Ideal para resfriados y gripe , fuente de vitamina C además de enzimas y minerales que ayudan a fortalecer la inmunidad. Se suele utilizar como condimento para primeros y segundos platos. Sin embargo, el ajo maduro tiende a echarse a perder rápidamente después de la compra. Para evitarlo conservando al máximo todos sus beneficios , con este truco es posible conservarlo durante muchos meses para tenerlo siempre disponible en la cocina.
Ajo, ese es el truco para tenerlo fresco e intacto durante todo un año: ¡es muy sencillo!
Preparar ajo en salmuera es una solución para que dure más. Además, la fermentación mantiene su sabor característico pero lo hace más suave y digerible. Hacer ajos encurtidos con vinagre es muy fácil. No tardas más de 10 minutos y siempre tenemos disponibles dientes de ajo que puedes utilizar en cualquier receta, ya sea al vapor o, si lo deseas, crudos en ensalada. Veamos paso a paso la receta para hacer ajos encurtidos . ¡Te será muy útil en la cocina!
Ingredientes
2-3 dientes de ajo
1 vaso de vinagre suave (de manzana o de vino blanco)
1 vaso de agua
1 cucharada de sal
1 cucharada de azúcar
½ hoja de laurel
cebollín
clavos de olor
Granos de pimienta
1. Blanquear los ajos
El ajo debe “blanquearse” antes de encurtirlo. Esto no da como resultado una acidez excesiva en el ajo, lo que aumentaría su sabor y olor y lo haría desagradable para comer. Para blanquearlos procedemos de la siguiente manera:
Llena una olla mediana con agua y una cucharada de sal.
Calentamos el agua hasta que hierva
Añade los dientes de ajo pelados y cocina durante 3-4 minutos.
Luego retíralo del agua.
2. Prepara los ingredientes de la salmuera.
Ponemos en un cazo todos los ingredientes : vinagre, agua, sal, azúcar, laurel y especias.
Encendemos el fuego y cuando empiece a hervir ponemos los dientes de ajo y dejamos cocer un minuto.
Apagar, retirar del fuego y dejar enfriar.
3. Coloca todos los ingredientes en un vaso.
Metemos todo en un tarro hermético y lo sellamos.
Lo dejamos reposar dos o tres días antes de usarlo.
Con este truco podrás hacer que el ajo dure más y utilizarlo en cualquiera de tus recetas. Verás que la esencia y el sabor del ajo sigue siendo el mismo, pero queda un poco más tierno y digerible.