El repollo es uno de los cultivos más populares que requiere especial cuidado y atención. Sin embargo, tiene muchos enemigos que pueden dañar al jardinero y destruir sus cultivos. Existen varios métodos para proteger el repollo de las plagas.

Una de las formas más sencillas de proteger el repollo de la hierba blanca es plantar caléndulas o caléndulas entre hileras. Cuando estas flores florecen, desprenden un olor acre que repele al pescado blanco. Sin embargo, debe recordarse que si las caléndulas se siembran en camas con semillas, la caléndula blanca puede poner huevos antes de que comiencen a florecer. Por lo tanto, es mejor plantar caléndulas en el jardín como plántulas.

Otra forma de proteger el repollo de las plagas es rociar las camas con ceniza de madera, canela o tabaco en polvo. Sin embargo, este método no es eficaz en épocas de lluvias.