Existe otro método igualmente eficaz para propagar rosas que no requiere esquejes. Este método utiliza semillas de ramas rosadas descoloridas. La preparación adecuada de las semillas para plantar garantiza la aparición de plántulas fuertes y saludables que eventualmente se convertirán en arbustos exuberantes.

Para empezar, remoja las semillas en agua durante media hora y añade un estimulador de formación de raíces.

Pasado este tiempo, coloca las semillas en una maceta con tierra ligera y nutritiva.

Espolvorea una pequeña capa de tierra sobre las semillas y luego vierte con cuidado el agua que usarás para remojar.