Si les das de comer mijo, tomates, pimientos y pepinos, quedarán abrumados con una cosecha de frutos grandes y sabrosos.
El mijo es un excelente fertilizante para plantas que es fácil de usar. Su composición es rica en vitamina B, compuestos nitrogenados y oligoelementos como fósforo, magnesio, potasio, zinc y calcio. Todos estos elementos son importantes para el normal desarrollo y crecimiento de los cultivos hortícolas.
A diferencia de otros fertilizantes, el mijo no se puede sobrealimentar y su uso no provoca quemaduras en el sistema radicular. Para preparar el fertilizante, es necesario verter un kilogramo de grano de mijo en una berenjena de 5 litros con agua tibia y dejar reposar durante cinco días.

