La canela no sólo es una maravillosa especia para postres y bebidas, sino también un elemento útil para la jardinería. Puede hacer que sus flores sean más vibrantes, ayudarlas a recuperarse más rápido del invierno y protegerlas de plagas y enfermedades.

Para aplicar canela como fertilizante, espolvorea el polvo sobre la tierra de una maceta y cúbrela con agua. En este caso, basta con 1 cucharadita de polvo. Si quieres mejorar el estado de la planta, puedes disolver una cucharada de polvo en 1000 ml de agua tibia y regar las flores cada dos días.