Los pepinos, aunque se consideran una verdura sin pretensiones, no siempre producen una cosecha abundante. Sin embargo, si sigue algunas reglas crecientes, puede lograr excelentes resultados en cualquier región.

Germinacion de semillas

Elija híbridos resistentes para plantar, por ejemplo, las variedades Lyubimchik o Likhach. Brote las semillas sobre una toalla de papel húmeda debajo de una tapa en un lugar cálido. Las raíces del pepino son fuertes, así que no tema dañarlas al trasplantarlas.

Trasplantar plántulas

Al trasplantar plántulas, es importante utilizar iluminación adicional para estimular el crecimiento de nuevas hojas.

Cuidado de las plántulas

Recoge y alimenta las plántulas. Los pepinos son exigentes en cuanto a abonos se refiere, especialmente a los orgánicos. Aplicar vermicompost periódicamente y alternar fertilizantes que contengan nitrógeno, fósforo y potasio. El ácido succínico será un buen estimulante.

Aterrizando en el suelo

Cuando se prepare para plantar en el suelo, agregue humus o estiércol a los hoyos de plantación. Mezclar bien el fertilizante con la tierra y el agua antes de plantar.

Después del trasplante, ayude a los pepinos a afrontar el estrés con una solución de circón.

Cuidado adicional

Alimente los pepinos con regularidad, alternando fertilizantes minerales y orgánicos, incluidas infusiones y compost. Esto promoverá el crecimiento y la fructificación abundante.

Si sigue estas sencillas pautas, podrá cultivar pepinos sanos y prolíficos cosechándolos en cubos.