Es muy importante asegurarse de que los bulbos tengan un buen tamaño y que las cabezas se almacenen durante el invierno. Para lograrlo, se deben tomar una serie de medidas. Sin embargo, el factor principal para un buen almacenamiento es la ausencia de bacterias patógenas en los bulbos. Existe un remedio natural que puede ayudar a combatir enfermedades como el fusarium, el mosaico de la cebolla y el mildiú velloso. El polvo antibacteriano se elabora mezclando dos ingredientes y aplicándolo en la parte inferior y en las áreas expuestas de los bulbos.

Sin embargo, es importante saber que si las plantas ya están muy infestadas, este polvo natural no será efectivo y será necesario el uso de productos químicos como Revus, Oxychom o puré de Burdeos.

De 10 a 14 días antes de la cosecha, mezclo ceniza de madera común y tabaco en polvo en un recipiente de plástico. Este método ayuda a suprimir las bacterias dañinas en el suelo y en la superficie de las plantas.