El mayor error al cultivar orquídeas: nunca lo hagas para no arruinar la flor.
Las orquídeas se consideran flores caprichosas y muchos principiantes en el cultivo de plantas ornamentales se quejan de que después de comprarlas no pueden conservar la flor hasta la siguiente floración. Para evitar este tipo de problemas, hay varios factores importantes a considerar.

En primer lugar, no debes plantar una orquídea en suelo normal. La tierra del suelo no permite que las raíces de las orquídeas se ventilen adecuadamente y pueden pudrirse. En su lugar, es necesario preparar un sustrato especial. Puede contener: arcilla expandida, escamas de corteza, fibra de coco, trozos de arcilla cocida y carbón vegetal.
En segundo lugar, a la hora de elegir un jarrón, hay que dar preferencia a una maceta transparente. Las raíces de la orquídea, junto con la parte aérea, participan en el proceso de fotosíntesis, y una maceta opaca puede provocar falta de luz y, como consecuencia, falta de nutrientes.

