Los nutrientes de la infusión de hierbas son absorbidos por las plantas de forma especialmente activa durante el período de floración y fructificación. Les diré de manera simple y clara qué recomendaciones da el candidato de ciencias técnicas Anatoly Aleksandrovich Veselov sobre este tema.

Para no utilizar fertilizantes químicos en mi sitio, que son bastante caros, y también para evitar el uso de estiércol, que tampoco es barato, prefiero utilizar fertilizantes naturales. Por ejemplo, el abono es una gran opción, pero solemos utilizarlo al preparar los parterres o aplicarlo directamente al plantar. Pero cuando las plantas empiezan a ponerse amarillas o a caerse, las infusiones de hierbas acuden al rescate. Este es un método verdaderamente económico y eficaz.

Intenté infundir varias hierbas, pero después de una semana dicha infusión comenzó a emitir un olor tan fuerte y desagradable que su uso para regar plantas se volvió indeseable. Tampoco estaba claro cuánto y cuándo es mejor usarlo.

Sin embargo, después de estudiar trabajos científicos, encontré respuestas a mis preguntas. Los libros describen en detalle recomendaciones para la preparación adecuada de infusiones de hierbas, qué hierbas elegir, cuánto tiempo se debe infundir la solución y cómo diluirla correctamente.

Resultó que no todas las hierbas son aptas para infusión. Por ejemplo, la cola de caballo, el plátano, la ortiga, la acedera y la bardana son excelentes. Es importante quitarle las raíces y las flores, picar la hierba y colocarla en un recipiente llenándolo hasta las dos terceras partes.

Si está utilizando un recipiente de metal, primero debe pintarlo para evitar que se oxide. Luego agregue agua y déjelo por 10 días, revolviendo diariamente.

A los siete días comienza el proceso de fermentación y aparece un olor desagradable, que al cabo de 10 días se vuelve similar al olor a estiércol. Pasado este periodo se debe volver a colocar la tapa por una malla para que la infusión pueda “respirar”, y al cabo de un par de días ya se puede utilizar.

Esta infusión se diluye en una proporción de 1:10 para regar o 1:20 para pulverizar las hojas si presentan signos de enfermedad.

Este “batido verde” no sólo nutre las plantas, sino que también ayuda a combatir plagas y enfermedades. Esta es una manera fácil y probada de mejorar la salud de su jardín.