Si observa dos huertos cercanos a finales de julio, podrá notar una diferencia notable en el estado de los lechos de pepinos. Los pepinos de un jardinero se están cayendo y se están volviendo amarillos, mientras que los de otro jardinero están de color verde brillante y listos para dar frutos. ¿A qué se debe esta diferencia?

Esto incluye atención adecuada y medidas oportunas para protegerse de enfermedades. Desde finales de julio, los lechos de pepinos sufren diversas enfermedades y, si no se tratan, los lechos pueden perderse prematuramente. Hoy veremos uno de los medios eficaces para proteger los macizos de flores de la pudrición y las enfermedades, que consta de tres preparaciones farmacéuticas. Sin embargo, vale la pena recordar que el producto no puede salvar las plantas si el lecho ya está muy dañado, por lo que es importante tratar los lechos con anticipación.

El primer componente de este remedio es la furacilina, que se adapta bien a determinadas enfermedades de los pepinos, los calabacines e incluso las uvas. Puede utilizarse durante el período de fructificación activa. Se deben diluir seis tabletas de furacilina en agua tibia y luego agregarlas a un recipiente de agua de 5 litros.